La Educación Inka
La educación en el imperio incaico estaba reservada a los nobles y se impartía en escuelas ubicadas en la ciudad de Cuzco. Se les enseñaba aritmética y astronomía. Teniendo en cuenta que la economía estaba basada en la agricultura se comprende la importancia de estas ciencias para medir las tierras, y calcular los cambios de estaciones.
Los amautas eran los encargados de enseñar los preceptos religiosos, los conocimientos políticos, históricos y el manejo de los quipus.
El resto del pueblo no tenía acceso a una educación sistemática. Se procuraba, no obstante, que todos los habitantes del imperio aprendieran el quechua, pero más por intereses políticos, que educativos.
Los Amautas (hamautta,yachac, yatiri...) son los Maestros Andinos (filósofos, sacerdotes, políticos, científicos, ingenieros, artistas, diseñadores...), que durante milenios se han encargado de producir, mantener, desarrollar y transmitir, los valores culturales ancestrales que constituyen una visión armónica del Mundo y un cuerpo de conocimientos de lógica original.
Constituyen una Escuela Milenaria cuyo linaje se denominó la Capaccuna, cuyo Culto a la Naturaleza fue simbolizado en el Orden de Wiracocha.
En la antigüedad, domesticaron la tierra con espíritu ecológico, integrándose a ella sin depredarla.
Construyeron Templos donde guardaron su conocimiento en textos líticos, observatorios astronómicos para el control de los ciclos biológicos así como laboratorios genéticos y otros sistemas e instrumentos tecnológicos de diverso orden.
La informática andina desarrolló tecnologías de memoria y transmisión de datos en base a códigos de anudamientos llamados KIPU
Como guías culturales, los Amautas instituyeron un discurso social mediante símbolos, en los que depositaron los principios y valores que constituían la base y fundamento de su orden social.
Conocimiento (yachay), comunidad (ayllu), reciprocidad (ayni), respeto (chekkay) fueron sus valores básicos. Comprendieron que hay un orden de complementaridad y diversidad que expresaron en su lógica holista incluyente.
Enseñaron a escribir su conocimiento por doquier en su arte grabado sobre piedra, sobre cerros y pampas, así como en su arquitectura, sus tejidos, ceramios y ornamentos, durante miles de años y a lo largo de todos los Andes
La educación en el imperio incaico estaba reservada a los nobles y se impartía en escuelas ubicadas en la ciudad de Cuzco. Se les enseñaba aritmética y astronomía. Teniendo en cuenta que la economía estaba basada en la agricultura se comprende la importancia de estas ciencias para medir las tierras, y calcular los cambios de estaciones.
Los amautas eran los encargados de enseñar los preceptos religiosos, los conocimientos políticos, históricos y el manejo de los quipus.
El resto del pueblo no tenía acceso a una educación sistemática. Se procuraba, no obstante, que todos los habitantes del imperio aprendieran el quechua, pero más por intereses políticos, que educativos.
Los Amautas (hamautta,yachac, yatiri...) son los Maestros Andinos (filósofos, sacerdotes, políticos, científicos, ingenieros, artistas, diseñadores...), que durante milenios se han encargado de producir, mantener, desarrollar y transmitir, los valores culturales ancestrales que constituyen una visión armónica del Mundo y un cuerpo de conocimientos de lógica original.
Constituyen una Escuela Milenaria cuyo linaje se denominó la Capaccuna, cuyo Culto a la Naturaleza fue simbolizado en el Orden de Wiracocha.
En la antigüedad, domesticaron la tierra con espíritu ecológico, integrándose a ella sin depredarla.
Construyeron Templos donde guardaron su conocimiento en textos líticos, observatorios astronómicos para el control de los ciclos biológicos así como laboratorios genéticos y otros sistemas e instrumentos tecnológicos de diverso orden.
La informática andina desarrolló tecnologías de memoria y transmisión de datos en base a códigos de anudamientos llamados KIPU
Como guías culturales, los Amautas instituyeron un discurso social mediante símbolos, en los que depositaron los principios y valores que constituían la base y fundamento de su orden social.
Conocimiento (yachay), comunidad (ayllu), reciprocidad (ayni), respeto (chekkay) fueron sus valores básicos. Comprendieron que hay un orden de complementaridad y diversidad que expresaron en su lógica holista incluyente.
Enseñaron a escribir su conocimiento por doquier en su arte grabado sobre piedra, sobre cerros y pampas, así como en su arquitectura, sus tejidos, ceramios y ornamentos, durante miles de años y a lo largo de todos los Andes
Last modified: Monday, 12 April 2010, 07:36 AM
